HISTORIA
 

Cualquiera podría confundirlo con un lobo ártico, y es que el Husky Siberiano nació en una aislada región de Siberia cercana al río Kolyma hace ya dos mil años.

Allí compartía techo y trabajo con las familias Tchouktches, una tribu emparentada con los esquimales que lo utilizaban como perro de tiro para sus trineos.

Curiosamente, fue la fiebre del oro desatada en Alaska la que permitió al mundo conocer al Husky Siberiano a principios del siglo XX. Por entonces, los buscadores que organizaban carreras de trineos, vieron con asombro cómo éste nuevo perro siberiano, más pequeño y ligero, dejaba con la lengua fuera a los fornidos Alaskan Malamute.
Los esquimales llamaban "husky", que significa "ronco" a todos los perros de trineo en alusión a su especial sonido, y en efecto todos ellos parece que, más que ladrar, gruñen y aúllan como lobos. Hoy este nombre sólo designa al Husky Siberiano que, pese a ser el más menudo de todos ellos, destaca en velocidad.